Tu relación debería ser un refugio seguro no un campo de batalla

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Las relaciones son complicadas. No basta con sentir mariposas en el estómago o dejarse llevar por la química que sienten. Se necesita amor y atracción pero también madurez y equilibrio. Tu relación debe ser tu lugar seguro, no un campo de batalla en el que sufras todos los días.

Mereces a quien valore todo tu ser, alguien que se entregue a ti por completo, no porque le ruegues sino porque desea todo tu corazón.  Mereces que te quieran por lo que eres, con tus defectos y virtudes y que demuestre que valora tenerte en su vida.

No necesitas estar con alguien cuyos sentimientos son fugaces, totalmente dependientes de las circunstancias o de la presión alrededor.

Tu relación no debe interferir con tu amor propio. Quien te ame, debe sumar a la confianza que tienes en ti misma, no llenarte de dudas e inseguridad. Debe hacerte sentir como la persona más bella, especialmente cuando te olvides de que lo eres. Debe darte más razones para amarte a ti misma todos los días. Porque se supone que tu relación debe ser ese refugio al que acudas cuando todo está mal. Se supone que debe hacerte sentir que todo estará mejor.

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Tu relación no debe interponerse en el camino de tus sueños. Quien esté contigo no debe ser un obstáculo sino un impulso que te motiva a seguir siempre adelante. Tu relación debe ser ese espacio en que puedas ser libre de pensar y decir lo que sientes, sin temor a que te ignore o te haga callar. No debe hacerte elegir sobre tus sueños o los suyos. Debe construir un balance junto a ti. No tiene que hacerte elegir uno sobre el otro. No tienes que hacer sacrificios porque siempre puedes seguir a tu corazón y seguir tus pasiones. Y si no es así, entonces no es ahí donde debes estar.

Tu relación no debe interferir con tu salud mental. Estás entregando tu corazón y tu alma, lo más profundo de tu ser. Con quien estés, debes sentirte segura, que no estás “loca” por llorar o sentir miedo. Debe abrazarte y darte motivos para sonreír, no para llorar.

No deberías estar con alguien que afecta tu salud mental, alguien que te trae más drama del que puedes manejar, alguien que es tóxico para tu ser. Quédate con quien haga que tus días se sientan más ligeros, no más pesados.

Si está destinado a ti, no será tóxico al contrario, traerá paz a tu corazón.  Porque una relación debe ser tu lugar feliz, donde sientas que todo es posible.

Si es para ti, no se sentirá como una guerra, no será una batalla interminable en donde jamás esté de acuerdo o donde termines agotada. Si es para ti, no tendrás que perseguirlo ni tampoco tendrás que cambiar tu vida para que funcione.

Fuente: nuevamujer.com